Este es mi espacio, mi pequeña parcela de libertad, mi válvula de escape, mi cofre de sentimientos, mi retiro, mi confesionario, el escondite de mis rebeliones, el escaparate de mi alma.

domingo, 31 de julio de 2011

Don Diablo

  
     Si no recuerdo mal, esta foto fue tomada en 1.980, durante la feria de septiembre de Montijo, en una fiesta de disfraces que nuestra pandilla se sacó de la manga, a la que han seguido muchas otras con distintos fundamentos, pero con un denominador común: el argumento erótico-festivo. 

     Medio centenar de jóvenes en un local alquilado en exclusiva para el evento, con disfraces unos ingeniosos, otros divertidos, para salir del paso, muy currados, favorecedores, horripilantes, cómodos, aparatosos, caros, económicos..., que de todo tiene que haber en la viña del Señor. Fue un éxito rotundo, cuando aún los Carnavales no habían entrado en la época dorada que todavía seguimos disfrutando.

     Yo no me compliqué mucho la vida, pero el disfraz de Mane era una obra de arte. Lo cortaron y cosieron entre su madre y sus tías, y él puso la nota de ingeniería colocándole luces en los cuernos, la punta del rabo -con perdón- y las puntas del tridente. Llamaba la atención semejante diablo larguirucho, flacucho, desgarbado, embutido literalmente en aquella malla roja.

     El maquillaje corrió a cargo de sus hermanas, y yo puse el soponcio cuando lo vi de esa guisa. 

      Era la época dorada de Miguel Bosé, y uno de sus temas más famoso era, precisamente, Don Diablo.

   
       Ainsss...cómo me gusta todo lo que hace Miguel Bosé, aunque me lo reprochen mi marido y mis hijos, aunque tenga más de cincuenta años...en fin...(suspiros)


          Que soñéis con los...diablitos...jajaja...

jueves, 28 de julio de 2011

Viagem do noivos





     Cuando Mane y yo nos casamos no era como ahora, que preparan los novios su viaje al Caribe, a las Seychelles o a las islas Fidji a priori. Nosotros esperamos a contar el dinero que nos regalaron en el banquete, hicimos nuestros números, nos echamos cincuenta mil pesetas al bolsillo, y cogimos el coche en dirección al Algarve portugués, hasta que se nos acabó el presupuesto.

     Así, a lo loco, sin reservar hoteles ni nada. A la aventura, ¡qué romántico!

   
     La primera escala en La Antilla, ¡qué raro!, ¿verdad? Desde allí, carretera y manta por el litoral y primera discusión: yo casi me salgo de la Península Ibérica, y Mane se enfadó, volvió al principio y me convenció para tomárnoslo con más calma. Entre pitos y flautas, reventón de una rueda del Citroen GS...

  
                            De Vila Real de Santo Antonio a Montegordo...

  
                                                          Vila Moura...


    
                                                  Praia da Rocha...

  
                          A todo esto ya era jueves, casaditos desde el sábado...

   
                                                Praia de Dona Ana...

   
     También Faro, Praia da Baláia...y cuando de las cincuenta mil pesetas quedaba solo para volver, media vuelta. Al pueblo, a pedir asilo en casa de mis padres durante el fin de semana.

   
                                Una semanita escasa nos duró el turismo.

   
          Y no estamos traumatizados ni nada que se le parezca. Hemos viajado después.


Y colorín, colorado...

               el cuento de mi viagem do noivos se ha terminado.

martes, 26 de julio de 2011

Réquiem por los manuscritos.

  
      Me considero una plañidera en el funeral por los textos escritos a mano. Desde el descubrimiento de la imprenta por Gutenberg, pasando por las Olivetti, y terminando con la electrónica, escribir a mano ya es historia. Y con ello, se acabaron los estudios grafológicos que daban pistas sobre los estados del alma y del cuerpo, sobre la sinceridad o falsedad de las palabras escritas, sobre el carácter tenaz o indolente del escribiente.


     Particularmente, siempre me ha gustado escribir a mano, y fui la primera sorprendida al cambiar mi rutina y subirme al tren de la informática. Al principio, todos mis escritos los plasmaba en papel para después pasarlos al ordenador, hasta que asumí que hacía un trabajo en balde, un esfuerzo inútil.

     Siempre escuché decir lo bonita que es mi letra, pero muchos de mis conocidos actuales nunca tendrán la ocasión de analizarla grafológicamente.

                                           Cosas del progreso...

                                                                          

El tiempo y la muerte


       Nadie debería perder el tiempo. No tenemos tiempo para todo. La muerte es la que le da el valor, porque al final de nuestro tiempo nos espera, paciente, la muerte: lo liquida, lo extermina, lo clausura, nos lo roba.

    
     El tiempo es una calle cortada, sin posibilidad de desandar el camino, de reiniciarlo. El tiempo es la herencia única de la que disponemos para ir dilapidando a lo largo de nuestra vida, hasta que la muerte nos obliga a rendirle cuentas, a firmar el finiquito.

     El tiempo es la cuenta atrás hasta la muerte. Y la muerte es el final, el the end, el off. El agujero negro, la nada, el olvido.

  
Este es mi tiempo y quiero

rentabilizarlo, administrarlo, estirarlo, 

mejorarlo. Llenarlo de caras amables, 

de días de sol, de caricias, de regalos.

Alfombrar su camino de pétalos de rosa, 

adornar sus orillas de antorchas perfumadas,

instalar altavoces con ecos de amistad,

enmarcar su horizonte con un arcoíris,

y regar su camino con agua de miel.

Que la muerte 

me reciba con un dulce abrazo.



          No os entristezcáis, solo os quiero invitar a la reflexión.

                                              Besitos.

miércoles, 20 de julio de 2011

A mis lectores americanos

   
        Maribelandia está a punto de celebrar las ¡4.000 visitas! 

     Me embarqué en esta aventura en la primera quincena de enero, sin tener una idea clara de la función que iba a darle al blog. Al principio publicaba mis cuentos, mis poesías; más tarde fui incluyendo mis actividades, mis ilusiones, mis expectativas; y cada vez más dedico mis entradas a describir mis estados de ánimo, como si se tratase de un diario, cuya llave tiré al fondo del mar, para que estando abierto todo el mundo tuviera acceso a mis emociones, a mis temores, a mis amores y afectos. Es como si el blog hubiera cobrado vida propia sin que yo tuviese que intervenir, más que como escribiente.


     Y hay un motor que me empuja cada día a publicar algo nuevo: vuestras visitas. Supone para mí un incentivo revisar los datos estadísticos, y comprobar que tengo lectores en Estados Unidos, en México, en Panamá, Guatemala, Honduras, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Ecuador, Uruguay...mis amigos hispanoparlantes, mis hermanos blogueros. No salgo de mi asombro, y estoy encantada. Me gustaría convocar una fiesta para conoceros, aunque bien sé que esa ilusión es inviable. Os animo a dejar comentarios, como constancia de vuestra existencia.

     He de decir que también leen mis escritos desde Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Estonia, y algunos otros países europeos. Pero lo más increíble son las numerosas visitas de ...¡SINGAPUR!

     A TODOS sin excepción, mil gracias, porque dáis sentido a esta humilde bloguera novata.

                            ¡Nos vemos!

Energías y necesidades.

   
     Todos nacemos con determinadas energías, pero también con necesidades. El perfil de nuestra personalidad viene marcado por nuestra  vulnerabilidad más acentuada a alguna de esas necesidades.

     Diríamos que todos, en mayor o menor medida, necesitamos: 1) sentirnos queridos; 2) sentirnos seguros; 3) sentirnos libres.

     Las energías de que disponemos para atender en lo posible nuestras necesidades son: 1) energía del corazón; 2) energía de la cabeza; 3) y energía del estómago.

     Y por último, las emociones que saltan como un resorte si escaseamos alguna necesidad son: tristeza si nos falta amor; miedo si nos sentimos inseguros; y rabia cuando no tenemos autonomía.


NECESIDAD                   ENERGÍA                     EMOCIÓN                PERFIL


sentirnos queridos...        corazón...                        tristeza...                  emocional

sentirnos seguros...          cabeza...                         miedo...                    racional

sentirnos libres...              estómago...                     rabia...                     visceral

     Como personas tenemos integrados en nuestros circuitos comportamientos, pensamientos, emociones y necesidades, y en cada situación damos una respuesta. Pero, cuando por circunstancias que no podemos controlar, estamos descentrados, sale a flote nuestra personalidad, y lejos de dar una respuesta, reaccionamos. Esto lleva a estudiar muchos tipos o estilos de personalidad.

     Hay un sistema que describe nueve tipos de personalidad distintos y sus interrelaciones: se conoce como ENEAGRAMA. Uno de los propósitos del eneagrama es aprender sobre el tipo de uno mismo, y los patrones y hábitos asociados a ese tipo, con el fin de autocomprenderse y autodesarrollarse.

     Y aquí lo dejo para otra entrada, porque lo que pretendo no es otra cosa que poner en claro a qué tipo pertenezco, ya que, después de 20 horas de cursillo, no he sido capaz de catalogarme.

     ¿Soy una persona del tipo emocional, o tal vez me identifico más con los racionales? ¿No es posible que encaje más claramente con los viscerales?

      Paciencia, todo se andará, conseguiré llegar a una conclusión...algún día no muy lejano.


                         CONTINUARÁ...

domingo, 17 de julio de 2011

Amanece, que no es poco.

   
     Apacible tarde de domingo de mediados de julio. Un día para mí de puro trámite, sin grandes prisas, sin grandes proyectos, sin grandes pretensiones, y con las ilusiones aparcadas lejos de la vista de los transeúntes, a buen recaudo. Como muchas otras veces, invadida por la melancolía, sin armas para combatirla, sin ánimo para repelerla. Tengo tanto por hacer, que no sé por dónde empezar. Y mi respuesta es sentarme ante el teclado para verter en él las sensaciones que me asaltan. 
     Tengo la impresión de echar en falta algo o a alguien, pero no sabría precisar qué ni a quién. Hoy estoy bloqueada, y absurdamente triste. Mañana todo será distinto, o tal vez nada cambiará pero yo lo apreciaré de distinta manera.
     Me embadurnaré de un cielo de madrugada, como el de la foto, tomada una mañana de otoño de un día laborable cualquiera, de los últimos años, en la puerta de mi casa. Con un sol creciente sacando a empujones las tinieblas de la noche del escenario de la rutina, y cargando las baterías de los androides en los que nos hemos convertido.
     ¡Tengo tanto que dar! Solo necesito romper las cadenas que me inmovilizan, y correr sin mirar atrás, para evitar convertirme en estatua de sal.
     Amanece, que no es poco...

viernes, 15 de julio de 2011

Puñetero post pusilánime.


              ¿Pero ehto, qué eh lo que eh...?


                                 CON LA P de patochada...


Pocos personajes podrían parafrasear  profundos poemas,

predicar parábolas pretendiendo ponerles  pasión, 

panelar palabras putrefactas, 

pintar puzzles picassianos,

para preocupar personas por puro placer, 

paladeando prestigio, poniendo poses, 

proyectando programas políticos por petición popular. 

Pobrecillos peleles paleolíticos,

putos pardillos paletos, 

pachangueros pachuchos. 

Persiguiendo popularidad para parecer poderosos, 

para poder poseer piedras prácticamente preciosas, 

pestañas postizas, pelucas, pintalabios permanentes,

paisajeando pretéritos pluscuamperfectos, 

pasteurizando plasma podrido, 

pulverizando psicologías palúdicas. 

Pude profetizar problemas palabreando, 

pero preferí pasar página pronto, 

por prevenir pantomimas. 
               
                        Pobres parásitos. 
                                             
                                       Paranoicos parlanchines.

                                                     Peculiares patriarcas. 

                                                                 Profanadores proscritos.
           
                                        Pim-pam-pum.

    Venga, ya pasó...ahora mismito me tomo la medicación...

 
                             ( Lo siento, ha sido un arrepío...Kisses)

jueves, 14 de julio de 2011

MIL RECUERDOS, MIL

   

     Se acerca la feria de mi pueblo, y no puedo evitar rememorar tiempos pasados, que no necesariamente son tiempos mejores. En pleno verano, deseando estrenar algún modelito que me hacía mi costurera de confianza, para lucirlo en la verbena. Esa verbena que amenizaba alguna orquesta con mejor voluntad que acierto, la mayor parte de las veces, y a cuyo solista se le podía solicitar un tema, petición que era atendida casi siempre. 

     Alrededor de la pista de baile, veladores desde donde los más mayores te observaban sin perderse detalle: cada paso de baile, cada conversación entre amigos, cada ligoteo, cada roce, cada comportamiento fuera de control...todo. Para chinchorrear a pierna suelta al día siguiente. Esta se está poniendo muy fea, la otra es una fresca, vaya vestido más corto, ha dejado que se le arrimen los forasteros más de la cuenta, baila fatal...

     Y cuando sonaban las "lentas", esperando con estudiada indiferencia que te sacara a bailar "agarrado" el chico por el que bebías los vientos. Uf, acabo de reparar que soy más antigua que un topetón. Bueno, es igual, qué le vamos a hacer.

     Con quince años todo tu ser piensa y actúa por y para la persona amada, las hormonas soportan tal caos, que sería imposible llamarlas al orden. Yo estaba loca, pero loca, loca, por un muchacho que estaba loco, pero loco, loco, por otra chica de la pandilla. Qué crueldad que un corazón enamorado tenga que sufrir ese calvario. He de decir que tras no pocos esfuerzos salí con él. Fue mi primer gran amor. Y fracasó, afortunadamente, porque gracias a ese amargo trance me reencontré con Mane. Él también rompió una tormentosa relación, casi al mismo tiempo, por lo que tuvimos ocasión de apoyarnos mutuamente y comenzar nuestra verdadera historia de amor, que dura hasta nuestros días.

     Cuando yo volvía a casa de la feria, de la discoteca o del paseo, agotada por desplegar todas mis tácticas de seducción con mi amor platónico, solía darme un baño desnuda en la piscina que teníamos en el patio, para calmar mi corazón herido, bajo la atenta mirada de la luna y las estrellas. Lloraba procurando no hacer más ruido que el que producían mis lágrimas al resbalar por mis mejillas, lamentando mi desgracia.

     Y después de comerme algunas uvas del parrón, me iba a la cama con la congoja por camisón.

     Este escrito se lo dedico a él, al que quise con la inocencia de mis quince años. Todo queda perdonado, y quiero imaginar su sonrisa amiga desde el abismo celestial al que viajó hace once años.





                                                           QUINCE

          El tiempo cabalga a lomos de una nube, cuyo blanco algodón navega por el cielo arrastrado por un soplo de recuerdos.

          Mil recuerdos, mil, naufragando en el reloj de arena de la  nostalgia. 

           La felicidad se dejaba caer en la juventud en cada hoja arrancada de un viejo almanaque, y cada momento feliz se desliza  hoy sutilmente por el quicio de la  conciencia, como nenúfares a la deriva en un estanque  de tiernas reminiscencias, que han burlado tempestades con el filtro de los años.

                              Santa Marta, 1.975. Quince primaveras atropellándose por vivir. El fulgor de las estrellas embriagaba las cálidas  noches de verano, y la tibieza del agua de una humilde piscina de patio reconfortaba  el alma, acariciando las sensaciones tatuadas al son de boleros y suavizando los redobles de un corazón enamorado.

                               Y bajo el manto de estrellas, una bóveda de uvas, racimos de sentimientos madurando en un parrón, apaciguando con cada fruto los retortijones de celos y aliviando una vanidad pisoteada por la indiferencia de un amor que se antojaba imposible. 

                              Como testigos indiferentes, arriates cargados de periquitos amarillos y rosas, con su travieso e inconfundible  perfume, jardineras preñadas de geranios apretujados, jazmineros insolentes impregnando la mansedumbre de la madrugada.

                              Suspiros trasnochados inundaban los silencios, y caricias anheladas gritaban amnistía desde cada poro virgen de la piel.

                              El temblor de unos labios que soñaban besos sobre la almohada,
                                           mientras las luces del alba entraban de puntillas,
                                                            colándose por las rendijas de una vieja persiana. 

                                 










viernes, 8 de julio de 2011

SEXO y DINERO


                                                   SEXO Y DINERO.


           Hay dos factores que mueven el mundo real como potentes motores, que son el sexo y el dinero. Y esta afirmación es tan válida para el momento actual como lo ha sido desde los albores de la Humanidad. La historia evolutiva del hombre le ha adjudicado el papel de proveedor de recursos, y su nivel de éxito en este rol siempre va unido a la atracción que ejerce sobre las mujeres. Existen estudios científicos recientes que afirman la relación existente entre los niveles de testosterona y la tendencia a asumir riesgos financieros. Es la conclusión de estudios llevados a cabo por especialistas en el campo de la neuroeconomía. Puede parecer primitivo, pero los hombres se arriesgan para conseguir el dinero que les proporcione el poder que finalmente les facilite tener mujeres en su entorno más cercano.




           Una profesora universitaria norteamericana es la responsable de un estudio centrado en descubrir la relación entre el sexo y el dinero con una zona en forma de V que se encuentra en la base del cerebro, y  que influye notablemente en las sensaciones de placer. Cuando se estimuló esa zona con la visión de imágenes eróticas, los hombres del experimento se mostraron más propensos a apostar con mayor riesgo en un juego de azar, circunstancia que no se produjo al ver imágenes de pánico o de miedo, ni tampoco al visualizar imágenes neutrales.

           Un psicólogo colaborador en este mismo estudio concluyó que existe una estrecha relación entre la excitación sexual y las decisiones financieras.

            Es posible que en el caso de las mujeres exista un vínculo similar, aunque no se hizo un estudio paralelo para asegurarlo, porque en el caso de ellas  es más complicado encontrar imágenes que las estimulen, teniendo en cuenta sus diferencias de gustos y percepciones.

            Se puede asegurar que el cerebro del hombre relaciona de alguna manera el sexo con el dinero, no entendiendo pagar por tener sexo,  sino que establecen un vínculo entre estímulo sexual y operaciones financieras de riesgo.  

           Según los biólogos, hasta la ameba más pequeña existente tiene dos necesidades básicas: la supervivencia y la reproducción. La especie humana sigue ese mismo mecanismo primario, de una manera algo más sofisticada. Técnica: el dinero. Quien tiene más recursos económicos tiene más éxito con el otro género.

           Aunque, para hacer honor a la verdad, hay que decir que estas teorías también tienen sus detractores.



           No es necesario hacer un exhaustivo estudio estadístico para darse cuenta de la realidad que vivimos: muchos señores de edad madura y consolidada posición económica y social se rodean de mujeres de bandera visiblemente más jóvenes. A él se le  valora por méritos propios, y a ella se le ve el plumero, según todos los indicios. 



           También pueden verse, en ocasiones excepcionales,  señoras que han pasado ampliamente la etapa de la menopausia con guayabos de carnes prietas “babeando” por ellas. Y cuando se da esa infrecuente circunstancia, la lectura es transparente: ella aporta el nivel económico y social y él a cambio sus atributos físicos.

 

¿Son o no, al fin y al cabo, el sexo y el dinero los motores que impulsan el mundo…?

                            Ahí lo dejo, para la reflexión del personal.